27 de julio de 2012

Dilo y siéntelo.

El sabor de un te quiero es aquel que todos queremos tener, pero que nos somos capaz de clasificarlo en su propio sentido. Es una palabra a la que le podemos tener un miedo inexistente, podemos tenerle aprecio a la misma palabra, o quizás usarla sin sentido alguno, sin darnos cuenta que esas 8 letras, pueden llegar a hacer daño. ¿Por qué decimos te quiero? Puede que porque lo sintamos, o puede que porque queremos quedar bien, quizás como impulso a conseguir algo, para demostrar o simplemente para mentir. Muchas veces nosotros mismos sabemos que esta mal empleado y aun así seguimos usándolo como si de un "hola" se tratara, y no es así, cuando te das cuenta de que lo han dicho, sin tener un significado, es como si te estuvieran traicionando por el mero hecho de mentirte. No dejes que nadie te obligue a querer a cualquiera, porque esa es tu propia decisión, solo tu tienes el control en tu vida, tu cuerpo y tu mente, y sabes que nadie tiene derecho a arrebatarte tus pensamientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario