27 de julio de 2012

Dilo y siéntelo.

El sabor de un te quiero es aquel que todos queremos tener, pero que nos somos capaz de clasificarlo en su propio sentido. Es una palabra a la que le podemos tener un miedo inexistente, podemos tenerle aprecio a la misma palabra, o quizás usarla sin sentido alguno, sin darnos cuenta que esas 8 letras, pueden llegar a hacer daño. ¿Por qué decimos te quiero? Puede que porque lo sintamos, o puede que porque queremos quedar bien, quizás como impulso a conseguir algo, para demostrar o simplemente para mentir. Muchas veces nosotros mismos sabemos que esta mal empleado y aun así seguimos usándolo como si de un "hola" se tratara, y no es así, cuando te das cuenta de que lo han dicho, sin tener un significado, es como si te estuvieran traicionando por el mero hecho de mentirte. No dejes que nadie te obligue a querer a cualquiera, porque esa es tu propia decisión, solo tu tienes el control en tu vida, tu cuerpo y tu mente, y sabes que nadie tiene derecho a arrebatarte tus pensamientos.

25 de julio de 2012

152 días, 25 de febrero.

Lo divertido que era usar un diminutivo para referirme a la persona más grande que había conocido, la persona que día a día y pasito a pasito sabía como moldear cada vez mejor mi felicidad, la persona a la que sería capaz de confiarle mi vida sí hiciera falta, porque se que no podría estar en mejor manos. Un día como hoy, hace 5 meses, conocí a esa pequeña excepción de la perfección, conocí el amor personificado, y conocí a la persona que increíblemente, aún sin estar presente, me sigue haciendo feliz, con cada recuerdo que me ha regalado, cada momento que jamás olvidaré, cada rutinario "buenas noches, pequeña"... Cuando sin motivo alguno, había ese presentimiento de que las cosas no iban bien, y lo mejor, es que era cierto, tú, pequeño, sabías exactamente cuando te necesitaba, al igual que yo lo sabía. Gracias por haberme hecho creer en la palabra "siempre", por haberme enseñado que el miedo no existe, por haberme protegido siempre, por haber secado mis lagrimas sustituyéndolas por abrazos, por regalarme tantas sonrisas, tantas miradas de complicidad, tantos momentos a tu lado, que se que son los que durarán toda mi vida. Pase de verte siempre, a solo sentirte a mi lado, pero, ¿sabes? ya con eso me conformo, me conformo con sentirte cerca, y que sepas que siempre estás presente, y eso lo se, porque se que el amor se resiste a morir. Te vuelvo a repetir, gracias, gracias por haberme enseñado a ser tan fuerte como tu, y que las promesas cuando son verdaderas, son verdaderas hasta el final, y esta claro, que este no es. Te quiero mucho, jamás lo olvides, pequeño saltamontes.

20 de julio de 2012

Tan solo es un pensamiento.

Solemos echar más en falta las cosas que ya se han ido, o que no hemos sabido aprovechar. Ponemos como excusa muchas veces el propio miedo a la hora de decir o hacer algo, tomando como consecuencia clara que después nos arrepentiremos de no haber hecho lo que queríamos en su momento. Anhelamos por estupidez simplemente, porque si desde un principio hubiéramos tenido ese valor que nos falto para decir o hacer lo que necesitábamos o queríamos, ahora seguramente no estaríamos comiéndonos la cabeza pensando "¿qué hubiera pasado sí...?" Es como mientras corremos, vemos que se aproxima una piedra, y por miedo a saltar y caernos, acabamos cayéndonos, y después no arrepentimos de no haberla saltado, ¿y por qué? por miedo, por falta de valor y valentía de decir "Sí es lo que quiero. lo haré, nadie dijo miedo." Porque únicamente es eso, el miedo no existe, solo si creemos en el, se apodera de nosotros y cuando nos demos cuenta, habremos perdido el control sobre nosotros mismo. Así que empieza a demostrarle al mundo que nada ni nadie puede contigo, haz todo lo que quieras hacer, dí todo lo que quieras decir, reacciona como te de la gana, y nunca, pero nunca le temas a nada, porque ese temor tan solo te hará más pequeño, impidiendo que cumplas tus propósitos y acabes tropezándote y arrepintiéndote de no haber saltado.

6 de julio de 2012

Máximo Eduardo Gómez González.

Pequeño, hoy hace 2 meses que te fuiste y te lo llevaste prácticamente todo en mi. Seria imposible imaginar cuanto te echo de menos, cuantas veces al día te recuerdo, cuantas noches en vela recordando cada momento que me regalaste a tu lado. Ese "si tu caes, yo caigo; y nos levantaremos siempre juntos" lo tengo siempre presente, estoy esperando aun que en cualquier momento podamos volver a vernos y cumplir nuestra promesa... ¿Te acuerdas del sueño jamás soñado? ¿El momento en el que te lo enseñe y hasta que no te fijaste no te diste cuenta de que lo habías hecho tu? Aun sigo leyendolo y es increíble que habláramos de un futuro tan lejano que no imaginamos que ocurriría este gran obstáculo que lo impidió. Me sigo preguntando, por que tu, por que tenia que irse la persona que tanto me protegía, a la que siempre escuchaba, la que me consolaba siempre que lo necesitaba con uno de sus cálidos abrazos, por que el mayor tesoro que existía. Sabes que nunca me hizo falta esperar a que te fueras para recordarte que a mi ojos ni rozabas la perfección, sin embargo, la superabas. Pequeño saltamontes, espero que estés donde estés puedas seguir sonriendo con esa sonrisa maravillosa y veas que sigues presente en cada uno de nuestros corazones, y que desde arriba, puedas protegerme como siempre lo hiciste. Te quiero mucho pequeño, siempre; siempre sin fin.

3 de julio de 2012

Al final, nunca queda tiempo.

De un día para otro llega el momento en el que dices "hasta aquí llegó", el momento en el que empiezas a valorarte no tanto como ser humano, si no como persona, ves que tienes una meta en tu vida, la cual es ayudar pasito a pasito a que tu y los demás sean felices, viendo que aún te quedan muchos errores por cometer, muchas lágrimas que derramar, muchos sueños por cumplir, muchas metas que alcanzar, muchas personas a las que amar, mucha gente a la que sonreír, muchos problemas que afrontar, y muchos obstáculos que saltar. Si crees que no te queda nada de esto por hacer, siéntate, piensa, y verás que probablemente no hayas terminado de hacer ni la mitad de ello, porque al fin y al cabo siempre nos faltará tiempo para hacerlo todo completamente bien, no digo perfectamente, digo, completamente; ya que si intentamos hacerlo de la manera más perfeccionista, lo único que acabaremos haciendo es perder tiempo de nuestras vidas, ¿qué por qué? porque la perfección en sí no existe, alomejor una semejanza sí, quien sabe, siendo la suma equilibrada de propios defectos, pero ni aún así se es perfecto. Entonces, ¿por qué perder el tiempo en buscar la perfección donde no existe? Pudiendo equivocarnos y aprender de nuestros propios errores, haciendo así que aprovechemos nuestras vidas, que cada bache lo saltemos con más experiencia en cada uno que avanza y sentir que no hemos desaprovechado cada instante que nos han regalado.