Solemos echar más en falta las cosas que ya se han ido, o que no hemos sabido aprovechar.
14 de junio de 2012
Salta, arriesga y gana.
Ese miedo que sentimos cuando estamos a punto de cometer un posible error, pero que aún así son las ganas de querer dar el salto tan incontrolable que lo acabamos haciendo sin temor alguno, esperando cualquier consecuencia, sea buena o mala, en ese momento la única consecuencia llega a tal punto de ser neutra. ¿Qué mas da cometer un error, dos, tres, mil, millones? Sabemos que de ellos aprendemos, y que sí caemos mil veces, levantaremos mil y una, y siempre más fuertes y valientes que la anterior. Además, si sabemos quien somos y como somos, porque no dejar que nuestras equivocaciones nos ayuden a mejorar aún más como persona, como amigo, como compañero, como ser humano simplemente; cuanto mejor seamos, mejor nos irá, menos preocupaciones, más felicidad...es todo relativo, como funciones matemáticas, cuanto menos, más; cuanto más, menos, si algo aumenta, lo otro disminuye. Por eso vive, sueña, corre, salta, juega, ama, ríe, llora, haz lo que te de la gana, pero equivocate, porque cuantas más equivocaciones, más lecciones, y cuantas mas lecciones, más nos acercaremos a ser felices.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario