12 de noviembre de 2011

Amanecer ~Parte I

+¿Qué tal te sientes?
Él se hecho a reír.
+¿Qué? le exigí.
-Tienes un aspecto tan culpable... como si hubieras cometido un crimen.
+Es que me siento culpable- mascullé entre dientes.
-Sólo porque has seducido a un marido que por otro lado lo estaba deseando. Pues eso no parece un pecado capital.
+La palabra "seducir" implica una cierta capacidad de premeditación.
-Quizás sea una palabra equivocada. -concedió él.
+¿No estás enfadado?
Él sonrío con arrepentimiento.
-No estoy enfadado.
+¿Por qué no?
-Bueno... -de pronto enmudeció-. No te he hecho daño, para empezar. Me ha resultado más fácil esta vez controlarme, canalizar los excesos -sus ojos regresaron de nuevo al cabecero dañado-. Quizá porque tenía una idea más exacta de lo que podía esperar.
Una sonrisa esperanzada comenzó a extenderse por mi rostro.
+Ya te dije que todo era cuestión de práctica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario